dilluns, 2 d’octubre del 2023

Tremp 23-09-23

Una aventura más de fin de semana en esta ocasión en Tremp. Una zona de moda tras preparar muchas  rutas y ser visitado y promocionado por famosos de la bicicleta. Una tendencia de arreglar senderos existentes para su uso por endureros amantes de la montaña que empezó en ZonaZero hace muchos años y, al contrario de lo que ocurre en sitios como Collserolla donde todo son prohibiciones, se extiende a más lugares "remotos" con gran éxito y devolviendo la vida y el turismo a la zona.

Una furgoneta del trabajo de Fran y el coche de Juanjo bastaron  para llevar todas las bicis y bikers (Fran, Fernando, DH, Santi, Angel-Alao, Juanjo y Zezu) a excepción de Miguelón que fué con su propio coche desde Santa Coloma. Viaje un poco largo (190Km) pero más que aprovechado pernoctando una noche en un  camping de la zona.

Quedamos temprano, antes  de las 7 de la mañana del sábado, donde Fran tenía aparcada la furgoneta en Mollet para cargar las bicis y el mucho equipaje para el fin de semana. Juanjo recogió a Santi con su coche y sus  bicicletas incluyendo su Fantic para DH. Seguramente podría hacerlo con una muscular porque está muy fuerte pero eran muchos kilómetros y desnivel en salidas de mañana y tarde. Demasiado para cualquiera. Aún con eléctrica dijo al volver que estaba agotado...

Un poco de humor: Fernando llegó el último, como siempre, y esta vez sólo se olvidó de su cartera.

Salimos casi a las 7h30 pero llegamos al camping a las 9 en punto como estaba previsto. Miguelón llegó un poco antes y ya había recogido la llave de uno de los bungalows porque tenía una negociación urgente con el Sr.Roca, aseguraba que desde que había salido de Santa Coloma, mientras nosotros en  el cooche afirmábamos que dormiríamos en el otro bungalow con cachondeo.

Llegamos al camping, recogimos la llave del segundo bungalow y nos repartimos las camas con más cachondeo. Como ya ibamos preparados, en pocos minutos cogimos nuestras monturas y empezamos a rodar. Santi, en su "extenuante" trabajo y algo en casa, se había documentado bien y preparó 3 rutas para Sábado por la mañana, tarde y Domingo mañana. Cada una en una zona diferente para evitar desplazamientos intermedios. 

Rutas muy elaboradas que nos dejaron muy buen sabor de boca. Hasta el extremo de que se planteó hacer un sube-baja a la zona pero son muchos kilómetros y tiempo y no disfrutaríamos del cachondeo, comercio y bebercio día y noche. El dormir no lo cuento porque como en casa no se descansa en ningún sitio.

Empezamos a subir desde el camping y al poco tiempo ya estábamos bajando. Lógicamente, tramos cortos que nos llevaban de una a otra trialera. La mayor parte fueron bajadas de fllow con pooca diificultad técnica pero hubo un poco de todo.

La ruta del Sábado pasaba por el final de la famosa Dragon Khan. Algunos ya habíamos decidido no hacerla por referencias de Rabanín que había estado unas semanas antes y porque en los videos se apreciaba un riesgo innecesario para el poco premio de pasar. Aún así subimos unos metros para verla de perfil y Angel-Alao siguió hacia arriba convencido para hacerla.

Santi, en lugar de mirar de perfil, se dirigió al final del estrecho paso para verlo de cerca y caminando sobre los primeros metros nos gritaba que ni caminando pasaría él. Yo, seguro de no hacerla, también me dirigí hacia el final del paso para verlo de cerca y, en un pequeño repecho de poco más de un metro que había, me dí la vuelta pensando que no podría subir sin caerme hacia atrás. Tras de mí venía Fran con algo más de velocidad y subió patinando un poco pero subió  y tras él Juanjo por lo que me aparté para coger carrerilla y subir yo.

En ese momento me crucé con Fernando y le dije que pedaleara fuerte porque se podía hacer con ritmo pero no llevaba sufiiciente velocidad y con un piñón demasiado grande se quedó a medias y cayó hacia atrás con tan mala suerte que se le enganchó el pantalón  en el sillín y no pudo hacer pié cayendo fuerte sobre su hombro derecho y cabeza. Quedó medio inconsciente en el suelo varios angustiosos minutos en los que yo le hablaba y él no se movía con mirada perdida y ojos medio abiertos. Luego que  dijo que me oía pero no podía contestar porque estuvo a punto de perder el sentido.

Yo iba llamando al resto avisando de la caída pero no me escuchaban distraídos viendo a Alao pasar todo el Dragon Khan. Llegó DH, que se había quedado mirando en la vista de perfil, y ayudamos a Fernando a sentarse y luego a incorporarse cuando se sintió mejor. Fernando estaba mareado y yo asustado porque este hombre tiene la habilidad de hacer cosas difíciles y de lesionarse en las cosas fáciles. La primera caída del día que le marcó todo el fin de semana por no estar al 100%.

Seguimos pedaleando, Fernando con poca convicción, y sugerí esperar un poco más para asegurarnos de que estaba bien pero él quiso continuar. Un poco temerario, considero, porque las siguientes bajadas tenían fuertes pendientes y pasos estrechos y se notaba que iba tocado. Los elaborados peraltes de Escolopendra compensaban un poco la fuerte inclinación pero yo le seguía y veía que no trazaba como otras veces y al llegar abajo no recordaba algunas cosas. Algo similar ocurrió en Afganistrail pero allí, aunque le dolía la cabeza, ya se le veía más entero. Afortunadamente, porque había muchos pasos estrechos con caídas peores que la Dragon Khan.

En el principio de Afganistrail Miguelón se quedó retrasado y bajó por otra trialera que estaba a continuación en el track. Casi al final algunos empezaron a recibir llamadas de teléfono y era él preguntando dónde estábamos. Nos reímos, lo localizamos en el horizonte (lejos), y le dijimos que no se moviera porque nos encontraríamos al seguir el track previsto lo que permitió que nos grabara bajando por la ladera con el móvil. Un video muy chulo que intentaré poner con el resto así como otro que grabó DH en una parte de la bajada.

Reunidos todos, seguimos la ruta ya en dirección a Tremp para comprar unos pollos asados y comer mientras se cargaban las baterías. En la entrada del pueblo decidimos que el grupo fuese a  comprar la comida y Fernando, acompañado por mí, fuera a descansar al bungalow. Fernando llevaba el track y dijo que sabía volver pero, eso es su normalidad, nos "perdimos". Seguramente fuimos por el camino más corto pero volvimos subiendo por la trialera que habíamos bajado a primera hora y mi batería estaba temblando. Al final llegamos pocos minutos antes que el resto pero permitió que se hidratara y tomara Paracetamol para su dolor de cabeza. No hubo posibilidad de baño porque la piscina estaba cerrada a pesar del calor. Fuí a buscar el menaje del segundo bungalow y nos dispusimos al ágape.

Comimos, unos más que otros, bebimos generosamente y reposamos hasta pasadas las 5 de la tarde. Daba pereza arrancar pero sólo había prevista una bajada y eran 16Km en total. Engañosos números: subimos demasiado rápido los casi 10Km de asfalto que había y hasta DH se agotó. Hay que decir que apretaba de vez en cuando al habitual grito de "nenazas" y "que me vais frenando".

La bajada de la tarde tenía unas bonitas vistas y fué, creo, la más técnica de las realizadas: Roques Pelades. Las fotos de rigor en la cima y nos fuimos tirando. Yo acababa de montar la vieja GoPro de la peña porque las otras cámaras se estaban quedando sin batería. A ver si entre todas se aprecia el descenso que quedó "truncado" al desviarse por otra trialera que había escogido Santi. Hubo dudas de bajar un grupo por cada lado pero optamos por seguir el track previsto todos juntos. 

Llegamos contentos pero cansados al camping y enteros aunque Juanjo también estaba magullado por las costillas de alguna caída que no ví. Fernando y él tomaron calmantes que suministraba Alao de su enorme farmacia personal. Bajamos hasta el agua aprovechando que el camping tenía acceso directo e hicimos algunas fotos. DH incluso se bañó con el Maillot. Cuando ibamos a subir hacia las duchas Juanjo se percató de que tenía una roldana rota. No sabía cómo pero, aunque DH llevaba una (junto al ciento de  herramientas que lleva), contactó con talleres de los alrededores porque el desviador trasero también estaba tocado. Yo le acompañé al pueblo de al lado, todavía sin duchar, por si era necesario y lo fué: después de subir y bajar tres veces por la misma calle sin ver el letrero del taller por lo cutre y pequeño que era el sitio terminamos aparcando en un vado y yo me quedé dentro del coche por si era necesario moverlo y/o un urbano llamaba la atención. Contaba Juanjo que en el taller sacaron una caja llena de piezas más o menos rotas y consiguieron resolver el problema con ellas.

Volvimos al camping y ya estaban todos duchados. Juanjo lo había hecho antes de salir y sólo faltaba yo. Ya me había llevado mi primera cerveza hacia el taller mientras el resto se iba duchando por turnos para tener las bicis cargando en la calle (por una ventana) controladas.

Sacamos los restos del pollo, el jamón, tortillas y demás y cenamos con ganas...y más cachondeo. Especialmente, metiéndose conmigo porque a última hora se me trababa la lengua (y yo me dí cuenta) después de un par de cervezas, vino y chupitos de cerezas y verde. Terminada la cena, brindis y demás metimos las bicis dentro de la furgoneta para tenerlas bajo llave e iniciamos el protocolo de ir a dormir no sin antes concretar levantarnos a las 8 para empezar a rodar a las 9.

Algunos descansamos más que otros. Juanjo y Fernando, que durmieron juntos en cama de matrimonio, aseguraron haber estado despiertos casi toda la noche...no sé qué harían :). Además de que fuera no se duerme como en casa (y menos con un  peludo al lado) ambos estaban doloridos aunque Fernando se sentía mejor por la mañana de sus molestias. Yo descansé bastante bien hasta alrededor de las 6 de la mañana cuando empezó la tormenta: DH hizo auténticos truenos que escandalizaron a Juanjo y Fernando que dormían en la habitación de al lado.

Todo el mundo se vistió y tomó un café que yo supuse era su desayuno por lo que tomé mi vaso de leche con galletas habitual. Cogimos las bicis, previo saludo al SrRoca, y nos dirigimos hacia el pueblo donde paramos en una terraza a tomar el desayuno real. Cometí el error de comer algo recordando el esfuerzo del día anterior y pensando en acumular más energía pero me pasó factura toda la mañana porque tengo malas digestiones y el Cacaolat estuvo rondando mi garganta varias horas.

Empezamos a subir siguiendo el track previsto para el Domingo con la peculiaridad de que lo haríamos tres veces por el mismo sitio lo que da  una idea de la concentración de senderos existentes. Llegamos a la priimera cima, con un bonito mirador a la presa, pero Juanjo decidió quedarse unos metros antes por sus molestias. Como volvíamos casi al mismo punto, eso le permitía reponerse en el tiempo que bajábamos y volvíamos a subir. Una pena porque ni siquiera vió el mirador que estaba a 100 metros. La bajada con algo de barranquillo lateral, era pedregosa pero no complicada con excepciones contadas. Alao tuvo allí su primer revolcón. Terminaba la trialera sobre la misma presa donde nos hicimos más fotos y, tras un largo y pendiente tobogán, nos dirigimos a la pista de subida.

A todos nos dolía el culo del día anterior y yo subía cada vez más desganado. Todos teníamos curiosidad por conocer las trialeras escogidas pero el cansancio y dolores aumentaban. Mis rodillas y caderas molestaban cada vez más y me costaba seguir al grupo. Miraba unas antenas sobre una montaña más alta y decía que si la próxima trialera (Slick Rocks) era allí no subiría pero fuimos haciendo lo previsto contentos porque, aunque eran fáciles todas, resultaban amenas las bajadas. Eso sí, yo iba a peso mientras otros como Alao pedaleaban lo que le supuso su segundo revolcón al dar un  pedal sobre una piedra y salir volando sobre la hierba. Al menos cayó blando.

Tras las tres subidas por el mismo sitio nos dirigimos a la más esperada,  Slick Rocks, convencidos de que sería de grandes placas rocosas como habíamos visto en algunos videos y hecho en la tarde del Sábado pero sospecho que el nombre venía más del pedregal de pista de subida: 5Km exasperantes con piedras como puños que giraban al pisarlas provocando pérdidas de equilibrio y energía. Yo tenía claro que sería mi última subida y puse el modo 2. Tenía todavía un 50% de batería y pensé que podría cambiar de opinión si me venía arriba pero no fué así.

Llegamos arriba y, efectivamente, estábamos en aquella alta montaña con antenas. Ya no tenía solución y ya me había salido el aviso de menos del 10% de batería. Estuvimos descansando a la sombra de unos árboles y mirando las vistas de la presa y el valle desde otra perspectiva. Paisajes bonitos y verdes tras las recientes lluvias.

Iniciamos el descenso y, como casi siempre, Fernando iba primero seguido de Alao. Yo empecé tras ellos pero cansado como estaba opté por parar y esperar a Juanjo para ver cómo llevaba ese pedregal. Mucho bacheado y escalones pequeños con frecuentes peraltes reforzados con piedras planas que permitían apoyar sin miedo. En un punto, tal como había ocurrido la tarde del Sábado, nos desviamos hacia otra trialera y según averiguamos después parece que las deseadas placas rocosas estaban por allí. Nosotros decidimos seguir el track todos juntos con alguna queja de Alao que tenía ganas de guerra.

En ese cambio Fernando, que llevaba la cámara de Santi, insistió en grabarme a mí y  tuve que cambiar el chip conservador y bajé más rápido un tramo. Me gustó más y me cansé menos que pedroleando despacio. Al cabo de unos minutos volví a parar para reagruparnos y que la cámara cambiara de culo. Alao nos alcanzó y, ni corto ni perezoso, siguió recto pero llegó el resto y Fran, un guía excepcional, dijo que era a la derecha. Intentamos contactar pero, como Alao llevaba el track, seguimos hacia abajo aunque casi al final Fernando y Santi fueron a buscarlo y aparecieron en el cruce con la quinta y última bajada.

Mi batería ya no me permitía volver a subir por corta que fuera, ni siquiera volver al camping, y dije que allí les esperaría. Fernando y se ofreció a remolcarme pero le dije que no tenía ni batería ni ganas así que se fué tras el resto mientras yo me sentaba a la sombra. A los 15o20 minutos aparecieron en un sendero bajo el punto donde yo descansaba. Les hice una foto y nos dirigimos al pueblo a buscar un sitio donde comer.

Tras rodar por el centro escogimos una terraza a la sombra donde ponía que hacían bocadillos y brasa Estaba vacío y no estaba mal de precio pero la camarera era muy muy lenta. Tardó en salir, tardó en traer la bebida, tardó en pedir la comida y en servirla. Tanto tardó en todo que queríamos pagar sin el chupito de rigor. Yo no tomé porque no me apetecía en ese momento pero pagamos y Alao reclamó una segunda ronda a cargo de la casa mientras hacíamos las cuentas generales y pagábamos. Esperamos y esperamos y no venía la camarera. Ya nos habíamos puesto casco y mochilas y apareció con una bandejita y vasos de diferentes tamaños (muy pequeños en general). Se tomaron el chupito de pié y DH se tomó el suyo y el mío para no desperdiciarlo.

Con el estómago lleno tocó rodar hacia el camping y al principio no hubo problema porque había un tramo de bajada pero llegó la subida y mi batería se terminó. Sin asistencia tuve que subir piñones y esforzarme más de lo que me apetecía pero había que volver. Al cabo de un rato llegó Fernando empujando porque notaría en mi cadencia que iba sin motor. 

Por fin llegamos al camping y nos duchamos y empezamos a recoger todo. Menos mal que lo hice varias veces porque estuve a punto de olvidarme mi cargador de batería. Atamos las bicis y el equipaje en la furgoneta e iniciamos el viaje de vuelta. Fran por delante para marcar el ritmo.

El camino fué por carretera nacional como para la ida y ahorrarnos el caro peaje de Manresa. Era un poco más largo pero valía la pena. El único inconveniente es una confusión en una salida que no hizo Fran que nos obligó a hacer cambio de sentido y la estiró un poco. Desde el coche llamamos a DH y Alao intentando avisar y coordinar sin éxito. Al final por Whatsapp lo conseguimos. Ya en la autovía tuvimos una retención de 15minutos por unos pocos kilómetros de obras. 

Llegamos a Mollet y Fran encontró un gran aparcamiento que permitió descargar tranquilamente los trastos. Fernando, que vive cerca, se llevó algunos y así traer un arrancador para DH que tenía allí un coche parado (creo que de su hija) y que me sirvió a mí de rebote: yo me fuí rodando con la bici y DH me llevó el equipaje hasta mi puerta. ¡¡Qué sudada de despedida!!

Track sabado mañana

Video 1 Santi

VideoAlao

Track sabado tarde

Video 2 Santi

Track domingo mañana

Video 3 Santi

Video Domingo Alao

Videomix Zezu











dijous, 27 de juliol del 2023

Vallnord 22-07-2023

Como no pude unirme a la subida a Vallnord del día 7 en la que fueron Chema, Troquel, Alfonso y Piecitos (en los últimos minutos) por unas horas, ya que llegaba de Huesca esa tarde, lo hice en segunda convocatoria con Jua, Mariano y Alejandro. Fernando quería venir pero finalmente no pudo.


VIDEO PRIMERA TANDA








Había ganas porque hacía ya 4años que no iba y, probablemente, sea mi última vez porque mis huesos se deterioran más rápido de lo que querría pero no lo disfruté como otras veces. Al márgen de las molestias y del coste, el doble de anteriores subidas, el hecho de ser pocos participantes que, en la práctica, se redujo a Jua y a mí. Faltaba cachondeo de grupo. Mariano había quedado con una docena de personas que conocía de cursillos y Alejandro y él estuvieron todo el tiempo con ellos. Nos unimos a en alguna bajada pero Jua y yo preferimos irnos por libre por los grandes tiempos de espera (unos eran muy buenos y otros muy malos).

Salimos el viernes hacia Vallnord con dos coches porque Mariano y Alejandro quisieron llevar sus bicis. Ya les avisamos de que un bikepark es muy duro y machaca mucho las monturas pero siguieron adelante. Arriba Mariano dijo que la próxima vez alquilaría.

Hicimos mucha caravana en los últimos kilómentros y, por fin, llegamos al hotel a la hora de cenar. Tras el chek-in, subimos a las habitaciones, las intercambiamos porque una era algo mayor que la otra y había que guardar las bicis en la habitación y nos fuimos a cenar. La comida me pareció similar a la del habitual Marco Polo a pesar de la afirmación de los participantes de la primera convocatoria. Después nos dimos una vuelta, fuimos a ver las bicis alquiladas y a tomar algo mientras jugábamos un billar y unos futbolines: perdí yo. Se nota quien hacía pellas como dijo Mariano.

Nos fuimos a dormir sobre las 23 y quedamos a las 8h15 para desayunar. En eso sí que gané yo porque en un buffet libre suelo ponerme las botas con los dulces. Tras el protocolo habitual dejamos las habitaciones libres y salimos a por faena.

Mariano había quedado arriba con la otra gente y subieron con su furgoneta pero nosotros recogimos las bicis y protecciones y pagamos zona azul para todo el día (ahora ponen multas) porque nos avisaron de que eran estrictos. Tras una larga espera me llegó el turno y no quedaban talla M como había alquilado. Me ofreció una L y, al decir el de la tienda "esa es la mía", yo dije: la quiero. La que mejores cubiertas tenía y seguro más a punto estaba.

Compramos el forfait sin hacer cola sobre las 9h45 y subimos solos. Sorprendente. Arriba estaba ya el grupo de Mariano y nos hicimos una foto tras esperar a unos y a otros. Es lo que tienen los grupos muy grandes.

Tras la primera bajada, la típica que lleva a un telesilla que permite subir a la cima, Jua y yo nos separamos porque a Jua le fallaban los frenos y en esas lides es algo imprescindible. A mi, además, me hacían daño las rodilleras que me alquilaron así que cogimos la Commençal para bajar hasta abajo. Por cierto, está cada día peor y ya se parece mucho a LaMolina el poco mantenimiento que hacen.

Tras purgar los frenos de Jua, yo cambié mis protecciones por otras que llevaba Jua y me puse mi casco con la GoPro de la peña. Es pesada y no graba muy bien pero quería un recuerdo del evento. Cogimos de nuevo el telecabina y pa'rriba.

Al llegar al primer nivel nos encontramos de nuevo con el grupo de Mariano. De hecho, vimos a Alejandro y Mariano teóricamente no había llegado pero, en realidad, iba por delante con las féminas del grupo. ¡¡Qué listo!!

Como suponía que poco nos ibamos a ver, filmé (para gozo de Fernández) una bajada tras Alejandro que espero estabilice Youtube como solía hacer antes porque la imagen baila bastante. A eso hay que sumar, probablemente porque mi pelo ya no retiene el casco, que el peso de la cámara me giraba hacia delante el casco y me bajaba las gafas lo que me obligaba a bajar la velocidad por falta de visión y miedo a que se me cayeran al sobrepasar la punta de la nariz.

En el siguiente tramo filmé/grabé a Mariano y ya no nos vimos más hasta la hora de comer. Jua y yo fuimos por libre y repetimos mucho. Tal vez por desorientación, tal vez porque no había la misma ilusión que cuando éramos 7u8 panZetas.

Pasadas las 2 nos fuimos hacia la zona media donde está el restaurante y comimos junto a Mariano y Alejandro. Ni siquiera su grupo estaba completo porque algunos eran más pro que otros y seguían batallando. Comimos tranquilamente y nos volvimos a marchar cada uno por su lado.

Bajamos muchas veces, con alguna confusión intermedia, la Commençal superior, Cubil y algunas más y, por variar, nos desviamos hacia el Woodpark donde hubo el único "susto" del día. Yo, envenenado por la velocidad, le tiré a un salto que hay al principio sin conocerlo y, al ver su altura, absorví lo que pude con las piernas para minimizar la caída pero mi trasero chocó con la rueda y me desestabilizó. Lo salvé bien pero preferí parar que seguir y caerme más abajo. Hacía poco que habíamos intercambiado los cascos con Jua y podreis verlo más o menos.

Cansado del problema de la cámara y ya con molestias en el cuello de tanto levantar la cabeza para compensar, la desmonté y rodamos un rato sin cámara. Sobre las 4h30 ya había mucho cansancio y mi dolor de cervicales me decidió a sugerir bajar hasta abajo y marcharnos. Además del problema del casco que se bajaba por la cámara, la dureza de la horquilla me castigó mucho. Estoy seguro de que influyó en una molestia que no había tenido nunca. Lo triste es que se lo recriminé al de la tienda y resulta que la horquilla era doble pletina pero de aire y podría haber bajado la presión.

Devueltas las bicis y protecciones, enviamos un mensaje a Mariano de que nos dirigiamos hacia el hotel. Jua había negociado usar la ducha/piscina después del bikepark y nos lo concedieron. Fuimos con la ropa normal preparada, nos dieron un albornoz y gorro de baño (obligatorio aunque seas calvo como yo) y tras 30minutos de ducha, piscina y jacuzzi nos vestimos y emprendimos camino de vuelta. Mariano y Alejandro, seguramente de cháchara mucho tiempo arriba, no quisieron parar y ya se habían marchado para Mollet.

 Video:



diumenge, 22 de gener del 2023

Domingo Panzeta Orrius




En confabulación con Karlitos, hemos añadido una nueva entrada a este olvidado blog que tantas alegrías nos dió en su día.

Hemos salido 8panZetas para una ruta larga (52Km desde Mollet) que ha resultado bastante dura para todos, especialmente para los que nos hemos quedado sin batería (Josep2 y Zezu). Todos éramos eléctricos. Yo (Zezu) estrenaba con la peña la antigua eléctrica de Fernando y, conociendo su capacidad y antigua configuración de poca asistencia, he hecho todo lo que he podido sin motor pero ni aún así he tenido para toda la ruta. Ni mis piernas ni mis huesos daban para más. Fernando ha terminado con el 65% de batería en su nueva bicicleta: siempre he dicho que es marciano.

Hemos empezado con frío en la estación a las 8:30 y, mientras hablábamos, le he pedido a Fernando que me bajara la asistencia porque con la configuración que me dejó (la estándar) notaba demasiada ayuda y, por tanto, poca autonomía. Hemos empezado a rodar con retraso, charlando con Javi y Mariano que se han quedado por la zona, pero a un ritmo endiablado. Yo he intentado llanear sin motor hasta Vilanova pero ya iba cansado y sudando y he alternado con motor a tramos. Fernando ha gastado un 10% en ese trayecto del 35% que ha gastado en toda la ruta.

Hemos llegado a Vilanova, donde nos esperaban Juanjo y Santi, y subido con ganas buscando la primera bajada. A punto de iniciarla Jua se ha percatado de que Juanjo iba muy bajo de presión (estrenaba rueda trasera) y la hemos hinchado pero seguía perdiendo aire. Tras un segundo intento fallido Juanjo ha optado por volverse a casa.

Hemos tomado un sendero que conocía Karlitos para no ir por pista y hemos iniciado el primer descenso largo. Después de abortar un tramo de bajada (bonito dice Santi) por estar lleno de ramas por la "limpieza" de arbolado que están haciendo y de otra bajada se ha repetido la historia: Josep llevaba muy baja la rueda trasera. Dos intentos fallidos de hinchar (llevaba cámara con líquido) y hemos desmontado para cambiar la cámara con tan mala suerte que al montar de nuevo la rueda no roscaba bien el eje. Después de muchas pruebas hemos optado por enroscarlo desde fuera (alrevés) para limpiar/marcar la rosca y todo ha terminado bien aunque con mucho retraso.

Allí Josep ya iba sin batería y la subida desde Orrius era larga por lo que ha necesitado "empuje". Yo iba en rojo también pero usaba piernas cuando podía para llegar a la última bajada (CorreCorre). Hemos bajado muy rápido y continuado rápido, tras varias llamadas telefónicas avisando del retraso, intentando tomar una cerveza de premio final. Sólo Fernando, Jua y yo lo hemos hecho.












dimecres, 6 de juliol del 2022

Zona Zero (Ainsa Julio 2022)

El finde 2/3 de Julio fuimos 8 panZetas de ruta a la Zona Zero. Jua fué con Fran, que había conseguido una furgoneta grande de su empresa para los remontes, su compañero Albert que también llegó en furgoneta desde el País Vasco, Santi y yo que fuimos en el coche de Juanjo y Rabanin que vino con Fernando.

Alquilamos  dos bungalows de 5plazas lo que nos permitió dormir cada uno en su cama. Más cómodo para todos. Jua durmió en una de las camas de matrimonio/habitación separada porque estaba saliente de Covid y usamos mascarilla cuando compartíamos vehículo como precaución. Fran había hecho una compra de comida inicial para cenar y que completamos en Ainsa para el resto de comidas.

Había ganas de repetir la experiencia de Benasque (Puro Pirineo) de hace unos años pero, al menos a mí, no me gustó tanto. A pesar de haber buscado  y analizado rutas durante días resultaron mucho más duras de lo esperado. Habíamos seleccionado 7rutas y/o combinaciones para hacer con remonte y, aunque el balance era de bajada, las subidas eran fuertes y sufrimos a pesar de ser eléctricos la mayoría. Es cierto que hacía mucho calor pero ninguno teníamos la sensación de bajar mucho.

Tras reunirnos cerca de casa de Fran y cargar algunas bicicletas partimos hacia Ainsa la furgoneta grande y el coche de Juanjo. Albert llegaba directamente desde su trabajo en el País Vasco y Fernando fué a buscar a Rabanín a Barcelona sobre las 19h porque no podía salir antes del trabajo. Tuvieron que comerse un bocata por el camino porque llegaron bastante tarde (sobre las 23h30)...y allí cierran barreras a los vehículos.

Hicimos una parada en un polígono de Barbastro porque algunos pedían tomar algo. Para no entrar en la población salimos en el primer letrero que indicaba bar pero, al llegar a una gasolinera, ni vimos bar ni máquinas de bebidas por lo que Santi preguntó (en catalán) al que allí estaba sentado. El señor nos indicó que había un bar cerca de allí y nos dirigimos a hidratarnos.

Tras una birra cada uno y alguna foto y mucho cachondeo reemprendimos viaje hacia Ainsa a donde llegamos sobre las 19h lo que permitió arreglar papeleos, descargar trastos, distribuir camas y que algunos se dieran un baño en la piscina para refrescarse mientras otros tomábamos algo y organizábamos las neveras. Estábamos, una vez más en ola de calor, y los días eran sofocantes. No es una zona alta y se concentra mucha temperatura pero no podemos quejarnos de las noches que fueron bastan buenas.

Unimos las mesas y sillas de ambos bungalows para comer todos juntos y cenamos y bebimos mientras esperábamos a Fernando y Jorge que ya avisaron de que comerían algo por el camino. Pregunté un par de veces por su camino y hora de llegada ya un poco preocupado por la tardanza e informándoles de la ubicación en el camping y del cierre de las barreras. A Jorge le pareció extraña mi explicación porque me preguntó si había bebido ¿¿¿¿????

Llegaron, por fin, y descargaron sus cosas aceptando las camas que les habíamos asignado (dos camas en la misma habitación) tras lo que tomaron algo con el grupo. Todos me preguntaban insistentemente qué haríamos en primer lugar. Me habían asignado la tarea de escoger tracks porque soy de Huesca...pero de un pueblo a 120Km de allí y sólo conozco las rutas que había hecho caminando y la del canal del Cinca que hicimos Fernando, Piecitos, Jua y yo en 2011.

No quería la responsabilidad pero insistían. Había buscado algunas opciones y mirado las que otros propusieron y terminé sugiriendo una combinación que encontró Juanjo de tres "bajadas" de cierto prestigio. Había seleccionado 7tracks que tenían el punto más alto en un pueblo (Oncins y Morcat) con carretera asfaltada para el remonte: subir con la furgoneta grande las 8bicis y 3bikers y en un coche los 5bikers restantes y volver con el otro coche a buscar los remontes al terminar las rutas en Ainsa junto al camping.

Subimos convencidos de que podríamos hacer más de una ruta por la mañana... pero no fué así. Jorge, el único muscular, gritó de alegría cuando le dijimos que empezábamos bajando pero no era oro todo lo que relucía. Esa primera ruta sólo tenía 25Km y eran 700m de desnivel negativo, bueno, 1300m de desnivel negativo y 600m durísimos de desnivel positivo que estiraron la ruta más de lo deseado mientras un Lorenzo de rigor nos machacaba. 

Salimos sobre las8:30 del camping y costó unos 30minutos llegar junto al pueblo nuevo de Morcat donde preparamos bicis y accesorios. Mientras unos hacían aguas menores otros cargaban el track. Jorge se cayó en la pista pedaleando mientras lo cargaba: la primera de dos caídas tontas que hubo.

Cerramos los vehículos y, por fin, empezamos a rodar. Un par de kilómetros de pista más bien de bajada y un poco de sendero nos llevaron al pueblo viejo abandonado de Morcat donde nos hicimos varias fotos. Volvimos a arrancar y Santi sufrió la segunda caída tonta sobre unas zarzas subiendo un rampita. En el video se puede apreciar porque yo iba detrás filmando en ese momento.

El terreno muy seco, cierta falta de exactitud en los tracks y mucho pedroleo dificultaban coger flow. Desde Morcat bajamos varios kilómetros que me trajeron a la memoria el cansancio en un descenso en Vallnord pero la fluidez no era la misma. A los inconvenientes comentados había que añadir algún barranquillo que recomendaba pasar despacio y con un pie preparado.

Aunque esa primera bajada fué bastante larga (unos 6Km) llegó el momento de subir... ¡y cómo subía! Varios tramos los hicimos en empujabike porque ni con motor podíamos. Algún tramo corto uno u otro lo intentaba, con éxito en ocasiones, pero muchas veces hubo que caminar. 

Muchos tramos eran sombríos pero hacía mucho calor. Eran las 10 de la mañana y todos bebíamos con frecuencia y ya buscábamos sombra cada vez que reunificábamos el grupo. Jorge iba casi siempre en cabeza (lo normal en este eterno adolescente) y Fernando le seguía. El resto nos íbamos cambiando según el momento.

Estábamos finalizando el segundo de los 3 tramos enlazados en el track y había ganas de terminar. Jorge le decía a Fran (uno de los portadores de GPS y que mejor se maneja) "Dime que todo lo que queda es bajada...pero mírame a los ojos" y reía cuando Fran le contestaba sin hacerlo. Poco más tarde llegamos a un mal paso con mala entrada (giro de 90grados) que sólo Jorge se atrevió a hacer. También está filmado. Seguro que hemos hecho cosas más difíciles pero cuando no lo ves mejor no intentarlo.

Llegamos a Boltaña y hubo una pequeña confusión porque Fran llevaba un track que no hacía el tercer tramo pero lo encontramos con el GPS de Juanjo. Como había mucha subida por pista Fran ató, como había hecho ya en otros tramos, la bici de Jorge a su nueva bici que tiene una gran capacidad (está encantado) y fuimos subiendo hasta llegar a un sendero donde era imposible remolcar. Hasta subiendo con motor resultaba difícil por los constantes escalones y pedroleo. Yo no paraba de pensar en que la ZonaZero empezó antes de las bicicletas eléctricas y es que hay gente que está muuuy fuerte. 

Por fin llegamos a la cima (160m de desnivel que se hicieron eternos) y pudimos rodar por un sendero hasta las famosas margas (terreno gris sin vegetación) con paso estrecho y pendiente considerable que Jorge y Fernando bajaron sin pensar. Yo no los ví porque iba más retrasado pero al llegar al tranco y analizarlo opté por bajar despacio controlando la velocidad porque no sé si daba más miedo la pendiente, la estrechez o la red con pilonas que habían puesto a la izquierda para no caerse por el barranquillo. Jua tuvo un susto nada más empezar al levantarse su rueda trasera y optó por bajar caminando igual que los que le seguían pero yo creo que era peor bajar caminando. Me acerqué para sujetar su bici y que él ayudara al siguiente porque no se podía caminar con la bici en aquella estrecha pendiente.

Terminó ese tramo con algo más de sendero, ligeramente ascendiente por lo que Jorge ya pedía descanso, y bastante pista que nos dejó en el castillo de Ainsa. Para quien no lo conozca, cruzándolo entras al pueblo medieval. 

Ibamos Juanjo y yo por delante y nos paramos en la plaza para hacernos una foto de grupo pero el grupo no llegaba. Primero pensamos que miraban el castillo pero tardaban mucho y temimos que hubieran ido por otro sitio o que tuvieran un problema por lo que les llamamos por teléfono. Para nuestra sorpresa, los muy ka...essss se habían parado a beber un refresco en un chiringuito sin avisar. Cuando fuimos a reunirnos con ellos ya estaban terminando y nosotros tuvimos que hidratarnos a marchas forzadas mientras ellos se iban ka...esssss.

En fin, pedimos a un transeunte que nos hiciera una foto de grupo y me dijeron que les llevara al camping. La carretera estaba al lado del castillo pero les hacía ilusión cruzar el pueblo y así lo hicimos hasta una de las entradas de la muralla que nos dejaba en la anterior carretera y los conduje hasta el camping. Allí descubrimos que la llave de uno de los bungalows se había quedado en la furgoneta grande y algunos no podíamos acceder a nuestras cosas por lo que hubo que ir a recepción a pedir que nos lo abrieran...y volvió a pasar por la tarde.

Fernando, Juanjo y Fran se dieron un baño en la piscina e hidrataron un poco antes de salir con el segundo coche a buscar los remontes. Como yo había estado esa semana por Aínsa y la conocía un poco, fuí con Albert y su furgoneta a un supermercado próximo a comprar ensaladas, fruta y pan para comer mientras el resto preparaba cosas y, probablemente, se daba un baño en la piscina. Todos pusimos a recargar las bicis para la tarde (creo que Fran no lo necesitó).

Comimos y Jorge y Santi no tenían ánimos de volver a salir. Al final se quedaron pero dieron una vuelta por Ainsa y probaron el pumping que había cerca...además de la piscina. El resto salimos de nuevo con la furgoneta grande y el coche de Juanjo hacia Oncins. Bajo Peñas es uno de los tracks más recomendados de la zona y eran 31Km pero subiendo con remonte hasta Oncins (25min) nos quedaban sólo 14Km de "bajada". Aproximadamente 800m de desnivel negativo que, de nuevo, fueron más duros de lo esperado.

Llegamos al pueblo y, tras dudas sobre dónde aparcar los vehículos, terminamos dejándolos en la entrada de una nave con aspecto de no haberse usado en mucho tiempo. Un pueblo pequeño con carreteras escarpadas, sin plaza y calles estrechas no disponía de sitios públicos para aparcar.

Cuando empezamos a rodar la batería de Juanjo empezó a pitar y su motor no asistía. Quitó la batería y la volvió a poner en varias ocasiones pero el problema se repetía. Como estaba muy caliente y hacía una considerable temperatura optamos por sentarnos a la sombra y esperar a que se enfriara puesto que parecía ser el problema. Tras varios intentos Juanjo ya se veía en la piscina pero Albert miró en SanGoogle, algo dificil porque apenas había cobertura, y vió que es un problema "frecuente" y otro usuario recomendaba no hacer caso. Juanjo colocó la batería, pedaleó y la batería dejó de pitar y comenzó a dar asistencia para alegría de todos.

Por fin, empezamos a rodar y, cómo no, subiendo por un sendero pedregoso y no siempre viable. Afortunadamente, sólo fueron 300m que luego se convirtieron en un sendero "normal" y bastante sombrío lo que todos agradecimos mucho. Empezamos a bajar y empecé a sentir el cansancio acumulado. Intentaba seguir a Fernando sin éxito y bebía, algo raro en mí, constantemente. Juanjo me seguía sin dificultad por lo que le dije que pasara delante. Albert, Jua y Fran nos seguían a unos metros seguramente tan agotados como yo.

Fué un tramo largo y bonito que no apreciamos tanto por el cansancio de la mañana. Eso sí, encontramos en el sendero de bajada muchas piedras que dudo mucho estuvieran allí de forma natural: a alguien no le gusta que pasen las bicis por ahí. Alguna rascada en el cambio hubo pero la mayoría se podían esquivar bastante bien. 

De hecho, yo dí un fuerte golpe al principio y mi cambio empezó a ir peor. Noté que no podía usar todos los piñones pero no quería retrasar al grupo y fuí trampeando varios kilómetros. En las bajadas no tenía problemas y en las subidas con el modo 2 y piernas lo solventaba pero iba casi siempre el último. A unos 5Km del final, envenenado detrás de Fernando en un tramo con saltitos y velocidad con mucho sube-baja empecé a sufrir de verdad y en una rampa no conseguí subir ni con el modo 3 del motor.  Me aparté para que pasara el resto que venía a unos metros detrás y empecé a caminar. 

Empujé y caminé un buen trozo hasta que paré a ver que pasaba: el cambio se quedaba en el sexto piñón y no podía usar los 5piñones más grandes. Normal que no pudiera subir con esa relación. Llegué agotadísimo a donde me estaban esperando y Fernando se quedó conmigo a tensar el cable (se había aflojado con el golpe) mientras el resto se adelantaba. Fueron unos minutos ¡qué pena no haberlo hecho arriba!

Recuperada cierta normalidad en mi cambio salimos tras el grupo que nos estaba esperando en el primer cruce. Proseguimos por varios senderos y unas margas con poca pendiente pero divertidas por el mucho seseo y pequeños montículos que tenía. En una de ellas encontramos un salto al que Fernando le iba a tirar pero no lo hizo tras el aviso de Jua de la falta de velocidad para superar la enorme piraña que tenía.

Terminaba el track en el pedregoso y seco río que había junto al camping a donde nos dirigimos con ganas de hidratación y un baño en la piscina no sin antes probar el pumping un rato: agotador. Juanjo, Albert y Fernando se refrescaron de nuevo antes de salir a buscar los remontes y el resto nos turnamos a bañarnos y guardar y cargar las bicis.

Como Jorge y Santi habían estado de paseo por Aínsa reservaron mesa en una pizzería en el pueblo y salimos todos vestidos de persona a cenar "caliente" con los coches. Aparcamos dispersos pero allí no hay distancias. Cachondeo, fotos y buen rollo como debe de ser. Después a dormir al camping...o intentarlo. Mi sofá-cama (autoasignado para el bien general porque ronco mucho cuando estoy cansado) no era muy cómodo pero la temperatura nocturna fué muy agradable ambas noches.

Nos levantamos el domingo y estábamos todos hechos polvo. Había ganas de más pero faltaban fuerzas o ánimo o no sé qué. Yo había pensado en hacer la EWS2018 pero supusimos que era heavy y no había energía para tanto por lo que mientras desayunábamos mirábamos tracks light de la zona.

Finalmente escogieron uno de 16Km y poco desnivel que era 95% pista y que, a bote pronto, me pareció prescindible pero era circular desde el mismo camping y la mayoría manda así que recogimos todo, devolvimos las llaves, sacamos los vehículos fuera del camping y salimos rodando hacia él. Fran remolcó de nuevo a Jorge en las subidas y todos quedamos contentos de los tres tramos de bajada/sendero que encontramos. Todo muy light pero el cuerpo no daba para más. No entiendo cómo algunos como Miguelón y bici muscular pudieron estar 4días consecutivos haciendo rutas.

Llegamos al camping y tomamos algo en el bar. Allí hicimos las cuentas de lo pagado por unos y otros y liquidamos con más cachondeo y buen rollo. Después llevamos las bicis a los vehículos y Juanjo y Fran se dieron un último baño en la piscina. Se había acordado que nos dejarían bañar a nuestra vuelta y por turnos, puesto que los coches se quedaban abiertos con bicicletas y equipajes, fuimos bañándonos en piscina y duchas además de tomar alguna birra en el proceso: yo había congelado durante la noche varias botellas pequeñas y algunas latas se mantenían frescas con ese hielo jejeje.

Por agotamiento o por lo que fuera no comimos nada en ese momento pero Jua sugirió parar en el área de Guisona que hay en Jorba porque nos caía de paso y así lo hicimos. Yo fuí con Albert en la furgoneta pequeña para que no viajara solo y el resto tal como llegó el viernes. Llegamos a Jorba a una hora razonable y con hambre. Ya no es tan bueno/bonito/barato como cuando empezó hace 25años (podías hacerte una buena parrillada por 250Ptas) y había bastante gente pero comimos raonablemente bien por 10euros...y muy fresquitos.

Terminamos de comer y llegaron las despedidas. Agotados pero contentos salimos hacia los coches y nos redistribuimos en función del destino con repostaje barato de algunos antes de salir. Otra aventura para recordar y con ganas de la próxima.

Video: https://youtu.be/mrGmUTwmYdg


diumenge, 10 d’octubre del 2021

El retorno...a Riudarenes


 Nueva salida de la peña a Riudarenes con Machakito haciendo de medio-guía porque ya no nos acordábamos de dónde estaban las bajadas ni cómo enlazarlas. Ya hacía, al menos yo, unos 3años que no iba por ahí y es que la pandemia ha retrasado el rodar por una zona que nunca deja indiferente.

Hoy nos hemos juntado 9 bikers en 5 coches combinados de modo que unos volvían a comer a casa y otros nos quedábamos en uno de los restaurantes habituales. A las 7:30 estábamos todos cargando bicis menos Karlitos que estaba luchando con su portabicis en el parking y sin cobertura para poder contactar con él. Al final ha llegado un mensaje de Whatsapp que había redactado dentro de su parking con la esperanza de que nos llegara cuanto antes. Mientras tanto todos pensábamos que se había quedado dormido. Tras cargar la bici de Javi en su portabicis de techo y la mía en el portabicis de bola hemos iniciado la marcha por la AP7.

Con algo de lío por las calles del pueblo (por cierto es Santa Coloma de Farnés), hemos llegado al solar donde ya había casi un centenar de coches y furgonetas con montones de bicicletas (bicicletones). Diría que mayoría de eléctricas. Hemos descargado y preparado las bicis y ya me ha tocado hinchar mi horquilla que se había deshinchado desde los 70psi de la noche anterior a 40psi sin usarla. Lo peor es que me perdía aire en cuanto empezaba a rodar y he tenido que hincharla hasta 4veces llegando con 25psi a la base. La verdad es que yo he sufrido mucho en la primera bajada (creo que Llosa negra) y parte de la segunda (no recuerdo) porque la fuerte pendiente acentuaba mi problema de no tener horquilla/recorrido y me obligaba a sortear los cientos de escalones y suavizarlos a base de brazos. De hecho, soy el único que ha tenido susto/golpe aunque no he llegado a caer. También he estado a punto de salir por orejas porque he enganchado mucho los bajos cuando no suelo tener ese problema.

Siguiendo el consejo de Juanma de empezar por lo más duro le hemos seguido a ritmo de muscular hasta donde nos ha indicado. Tanto Rubén, como Javi, Fran y Jorge han subido sin problemas aunque este último estaba resentido de la salida del sábado en Collserola (coincidimos en las trialeras Perrera y Raíces) porque lo había dado todo pensando que no saldría el domingo. Yo también tenía cierto agotamiento en las piernas entra la salida del viernes tarde, Collserola el sábado y Riudarenes el domingo pero llevo un botón que reduce el problema :))

A pesar de que esa primera bajada estaba mucho más heavy de lo que todos recordaban (yo no recordaba nada) creo que la gente ha disfrutado con algún sustillo antes y/o después de los cientos de escalones. Karlitos iba "rezándo" en esos tramos pero lo ha hecho muy bien y lo ha bajado casi todo con seguridad y es que su nueva bicicleta le va a dar muchas alegrías.

No recuerdo el nombre de la segunda trialera pero hemos subido desde abajo del todo a un ritmo similar y con alegría por parte de los musculares de ver que podían compartir ruta con los eléctricos (como siempre les decimos). A Piecitos se le veía contento y, con los retenes recién cambiados, tenía buenas sensaciones. El final de esta segunda bajada coincidía con el de la primera y en el penúltimo escalón he pegado fuerte con los bajos y casi salgo volando.

En la tercera y última subida (Dragon Khan) Chema ha subido remolcando con cuerda a Jorge que ya iba muy agotado. Al márgen de que el sábado había estado dándole fuerte por Collserola (doy fé) se había puesto en cabeza de todas las bajadas y bajar fuerte quema mucha energía. Javi solía ir el segundo y Juanma iba cambiando de posición para filmar con su cámara a todos. Aunque he ofrecido remolcar con cuerda a quien lo necesitara nadie ha mostrado interés abajo pero he terminado ayudando al final de la tercera subida a Fran para que reservara energía para la bajada. Rubén y Javi sin problemas.

Estuve cargando la GoPro de la peña para filmar y publicar videos en esta entrada pero supuse que otros llevarían su cámara: como mínimo Machaquito.

Tras una bajada más en la línea de lo que hacemos normalmente, la única en la que iba tranquilo por ser menos vertical y poder cargar más peso atrás, nos hemos parado en el "nuevo" bar del parque junto al río/aparcamiento para tomar una birra con excepción de Fran que se ha ido antes. Tras la birra Jorge y Machaquito se han ido también y el resto nos hemos ido a comer y a comentar la jugada.

Otra salida para las piernas, en mi caso con varios moratones, con buen rollo y para recordar y repetir con algunos que salieron de viaje aprovechando el puente.


https://youtu.be/WdkIHWs--bEriu

diumenge, 3 d’octubre del 2021

El retorno del Jedi (por decir algo)

 Me decido a hacer esta entrada en el blog panZeta antes de que nos den de baja por falta de uso. Yo debo ser de los pocos que lo consultan en ocasiones para mirar alguna foto, video o ruta antigua pero considero que es, al márgen del temporal Whatsapp, una forma de compartir experiencias en el grupo y de abrir las puertas a nuevas incorporaciones. Al fin y al cabo yo llegué a la peña tras ver algunos videos de su antigua web.


Día extraño porque 8 panZetas teníamos previsto ir a Vallnord y que ha terminado en nuestra zona con asistencias imprevistas: Piecitos que está algo "rebelde" ultimamente y MiguelAngel que hacía al menos cinco años que no venía con la peña. Creo que hacer pública la asistencia de MiguelAngel, con el que algunos seguíamos teniendo contacto y/o compartíamos rutas de senderismo, ilusionado con su nueva bici muscular convenció a Rubén de rodar con el grupo que ya es mayoritariamente eléctrico. A ver si conseguimos el mismo efecto con unos cuantos que ya no vienen nunca por diversos (e injustificables) motivos.

Las lluvias intermitentes de los últimos días ya anunciaban la posibilidad, un hecho al final, de que lloviera en las montañas del Pirineo y nos han hecho desistir de ir a Vallnord a desbocarnos. Jesús ha convencido a Mariano y Alejandro para ir a LaMolina (luego me llamais liante a mí) pero por sus fotos lavando el barro de las bicis a las 13h es evidente que no disfrutaban del bikepark porque llovía. Seguro que han terminado comiendo uno de esos chuletones que tanto gustan a Jesús.














En el actual punto de reunión, la estación de SantFost, estaba ya esperando MiguelAngel a las 8. Mientras ibamos llegando, nos iba mostrado su nueva 29": muy ligera y rodadora. Tanto que he pensado que era de carbono. La bici, en realidad, era de su padre (un máquina que ya tiene 75años) y llevaba un par de años parada. La bici necesitaba un poco de mantenimiento básico pero con unas gotas de aceite sobre los retenes de la horquilla y un poco de uso ha recuperado el tacto. No hagas como yo y cambia retenes antes de tener desgastes en las barras.

En fin una vez reunidos todos, como siempre, no teníamos ruta decidida y hemos salido por el río dirección a LaRoca. En Vilanova hemos subido por CanNadal hacia una trialera (creo que prehistórica 2) que apenas hacemos actualmente porque tiene poco desnivel y obliga a pedalear a ritmo para disfrutar. Muchos la identificamos como la de los tablones por un mal paso que ya se puede vadear pero que ha supuesto la caída de más de uno por fallar los tablones a su paso.

Subiendo la primera trialera MiquelAngel acusaba que lleva tiempo sin rodar ni caminar y ha sufrido por lo que le he convencido fácilmente de intercambiar bicis y de que subiera con mi eléctica. Afortunadamente, Fernando ha hecho lo mismo en el tramo con pendientes mucho más fuertes. Es lo que tiene ser marciano. Eso sí, ambos hemos dejado claro que para bajar cada uno con la suya :))


Karlitos "llevaba la batuta" en ese momento y nos dirigía a una nueva trialera pero, en algún momento, han cambiado los planes sin darnos cuenta y nos hemos dirigido hacia SantBartomeu de Can Cabanyes. Mientras negociábamos qué hacer junto a la ermita, ha caído un chaparrón y nos hemos puesto a cobijo de los árboles. Dos minutos de lluvia y unas risas que han recordado viejos tiempos. Finalmente nos hemos dirigido hacia LaVaca para bajar por ahí.



Tras una pequeña confusión (mía en este caso) nos hemos dado la vuelta y dirigido directamente a JordiFlipa para evitar un tramo de subida que no se compensa con la corta bajada de LaVaca. Al terminar la trialera no hemos podido hacer ElHacha porque el propietario, según nos contó un biker esta misma semana, había puesto gruesas ramas para impedir el paso por su terreno y nos hemos ido a la derecha a buscar otra trialera "larga" que termina en LaRoca. No recuerdo el nombre pero tiene un poco de todo.

En general, yo me he dedicado a seguir a MiguelAngel porque no conocía ninguna de esas trialeras y está claro que quien tuvo retuvo porque se defendía muy bien a pesar de los años de inactividad (en esta nuestra afición).

Al final de la trialera, la parte alta de LaRoca, he propuesto subir 2,5Km de asfalto para bajar la CorreCorre y rodar luego hasta Mollet pero los musculares mostraban interés en llanear ya hacia el punto de hidratación (actualmente Laula).



Varias cervezas después nos hemos despedido a la espera de una nueva salida/aventura.

dimarts, 5 de novembre del 2019

Rest. La Cantina - Font de Busa - Presó del Capolatell - Serradora de Ca l'Ambròs - Rst. La Cantina

5 PanZetas fuimos a explorar una zona desconocida para nosotros, la Serra de Busa.
Josep 1, Josep 2, DH, Juanjo y Santi
Salimos de Mollet a las 06:30 de la madrugada, si..esa hora existe un día de fiesta, a las 8 ya estabamos en el inicio de la ruta, el restaurante La Cantina de Llinars, que grácias a Josep1 ya teniamos hora reservada para comer el día anterior, tomamos el cafetito de rigor y empezamos la ruta.
Tiene dos partes bien diferenciadas:
La primera se concentra en la remontada por la Serra de Valielles, y una vez superada la riera nos enfrentamos a la parte más exigente de la salida: la pista con largos tramos de camino pedregoso, que dificultan notablemente la subida a la Serra de Busa.
Una vez arriba del altiplano ya tenemos hecha buena parte del desnivel acumulado. Pasamos por la fuente de Busa, y seguimos hacia la Vila i el mirador de la Vall de Lord. Tenemos corriol bien pedregoso i algun tramo inciclable para enlazar con la Prisión del Capolatell, donde en la guerra del francés el Penya-segat se hacia servir para encerrar al enemigo. La panoramica de la vall de Lord que hay desde la prisión por si sola vale la pena de todo el esfuerzo de la salida, que es mucha.
Volvemos a la Vila y giramos a la derecha hacia el Pla de Busa, donde hay que vigilar con las vacas. Remontamos un poco por carretera que nos deja cerca de la cima de la Guárdia, i en la bajada nos encomtramos con la antigua pista forestas también asfaltada.
Aquí comienza la segunda parte de la salida: Antes de llegar a la ermita de Sant Jaume dejamos la carretera para entrar el el camino de Ordigues, que al principio tiene cortas subidas y antes de llegar al torrent de la Vallanca aquello tira para abajo por corriol y camino que la vegetación casi se come la trazada.
El corriol nos conecta con la pista forestal que remonta hasta la ermita de sant Martí de les Serres i coll de Mora con unas vistas espectaculares del Cingle de la Creu.
Alternamos pista i tramos asfaltados de bajada hasta la Rectoria La seva, donde hay una fuente que va bien para repostar.
Continuamos el descenso por una corta trialera con regueros y salimos a la rasa del Fornell, que seguiremos 2 Km aprox. Enlazamos con camins hasta una fista alfaltada que nos da entrada a la Vall d'Ora, cruzando l'Aigua d'Ora por un precioso puente medieval de piedra. Un poco más adelante tenemos el monumento a Guifré el Pilós, i la masia de Sant Lleïr.

A partir de aquí remontamos l'Agua d'Ora por camino pedregoso otra vez, si ya veniamos cansado con esto acabas muerto del todo, jejeje.
Por último regresamos a la Cantina de Llinars, donde nos ponen de comer a la altura de la salida, un 10 para la ruta y un 10 para el restaurante.




















dilluns, 14 d’octubre del 2019

La Molina 2019






De nuevo sólo 4 panZetas (Frenando, JesusOpel, Juanjo y Zezu) para despedir el bikepark de la Molina. Casi los mismos que 2semanas antes fuimos a Vallnord. Jua no pudo venir por trabajo y, salvo Rabanín, pocos interesados. A pesar de todo, otro gran día a pesar de que las pistas estaban muy deterioradas por ser final de temporada y el conocido mal mantenimiento que tiene.
Esta vez fuimos en dos coches porque los cuatro llevábamos nuestras bicis. Yo era la primera vez que no alquilaba y la verdad es que se nota la diferencia. Tal vez el mal estado del terreno, con muchísimo bacheado y agujeros, tal vez por llevar menos recorrido terminamos un poco antes de lo que me hubiera gustado pero ya no había piernas ni brazos para más. Incluso me salió una ampolla bajo un callo de la mano de aguantar fuerte el manillar. Algo que me condicionó la última bajada y las pruebas de las mesetas al final de woodpark.

Cogimos el forfait sin más (el seguro está incluido) porque llevamos algo de comer y beber. A mediodía, para descansar un poco, paramos en las mesas junto al telecabina donde pudimos comer y beber tranquilamente pero sin relajarnos demasiado para volver a subir.

De nuevo no hubo sustos ni caidas, a pesar del malísimo estado del firme, y rodamos por toda la montaña.

divendres, 13 de setembre del 2019

Vallnord 2019


4 panZetas fuimos este 7 de septiembre al paraíso Vallnord. Una docena de compañeros pudieron ir en Julio y no repitieron y sólo Rabanín se quedó con las ganas tras una fuerte caída unos días antes.

Nos organizamos unos días antes y pudimos ir 4bikers y 2bicis en un solo coche. Algo incómodo para mí, que me senté junto a las bicis como promotor de la idea, pero más económico y fácil que coordinar dos coches. Salimos a las 7h30 y llegamos en 2h15. Algo más rápido de lo que pensábamos.

Aparcamos donde siempre para comer un bocata y un café y luego movimos el coche para terminar aparcando en el mismo sitio. Sin comentarios. Jua y yo nos quedamos en Viladomat recogiendo nuestro material (una Norco y yo protecciones) mientras Fernando y Juanjo se cambiaban y preparaban sus bicis.

Nos reunimos comprando el forfait, que ya es un poco caro con el seguro, y cogimos la oferta con bocata arriba para descansar en el centro de la jornada. Subimos con ilusión y enseguida empezamos a rodar. El terreno estaba mucho más seco y polvoriento de lo que esperaba.

Aunque la bici tenía un tacto muy agradable no me sentí cómodo en casi todo el día. En los tramos "limpios" y ya sin cámara me dejaba ir y bajaba fuerte pero en los tramos más técnicos, mucho más deteriorados, considero que lo hice peor que nunca.

Fernando se defendió muy bien con su Commençal y Juanjo seguía bastante bien su ritmo con su 29. Intercambié con el mi Norco para que probara uno de esos "bichos" y dijo que le gustaba pero que se cansaba más. Yo tampoco fui comodo con su 29 porque tiene una horquilla mucho más dura que mi Mondraker y muchísimo más que la Norco además de un sillín muy alto que me pateaba el culo constantemente. Baje "despacito" sufriendo por una caída en el tramo que la llevé. Jua en su línea saltarina pero todos más bien conservadores.

Aunque las agujetas duraron varios días, según Fernando por ir después de vacaciones cuando estamos bajos de forma, un disfrute que deseo repetir muchas veces.

Subo los videos y fotos en cuando los termine.


Calentando
Rodando
Por fin sin camara